La Vida Abismal. Óscar Jaenada
... por Matías Boero Lutz | 29 de Junio de 2006 11:13

la_vida_abismal.jpg Después de consagrarse a nivel nacional con el Goya al mejor actor por Camarón, Oscar Jaenada ha optado por cambiar totalmente de registro protagonizando el decimoctavo trabajo del director catalán Ventura Pons, La vida abismal, un film basado en una obra del escritor valenciano Ferrán Torrent, y que recrea el ambiente de las timbas ilegales en la España a finales de los 70. Jaenada regresa con fuerza en este largometraje interpretando a “El Chino”, un jugador de cartas profesional que arrastra su pasión por el juego y el riesgo a Ferrán, un joven rebelde y sin perspectivas de futuro, interpretado por el debutante José Sospedra. Protagonistas y director presentaron a los medios el rodaje de la película en un chiringuito de la playa de Mongat, Barcelona, lugar donde se ruedan diversas escenas de la película. El talentoso actor de moda del cine español nos habla sobre su experiencia en este nuevo trabajo.

Supongo que te habrán llegado muchas ofertas después de tu éxito de crítica y público con tu interpretación de Camarón, ¿que es lo que te hizo decantarte por el papel de “El Chino” en La Vida Abismal?

Si es verdad que me han llegado muchas ofertas pero también me llegaban muchas antes, lo importante no es que te llueven ofertas sino acertar con los papeles. Este personaje creo que artísticamente me va a desarrollar más y me va a dotar de una mayor libertad de expresión. He hecho una carrera en la que he demostrado que puedo interpretar buenos personajes y no voy a caer en personajes banales, ni fáciles, porque ni es el camino que sigue mi carrera ni es lo que quiero hacer. Tengo que ir buscando esa complejidad artística, personajes que llevan vidas especiales, eso es lo que más me atrae.

¿Crees que el actor nace o se crea?

No sé… yo creo que es una mezcla de los dos, pero sobre todo es un conjunto de suertes en la vida, de que vivas en un sitio donde el arte escénico esté medianamente bien visto, tener una familia que respeten tus decisiones, un círculo de amigos de los cuales puedas aprender mucho de cada uno…Puedes nacer con cierta inquietud pero hay que tener ese conjunto de suertes para ser actor que yo creo que está relacionado con el destino.

Hablamos un poco de la película. Un argumento curioso y original; el juego, el riesgo, el despertar de la vida, la amistad…

Quizás la película desprende ese rollo didáctico del viejo perro vividor con el joven aprendiz, y hace pensar al filme argentino Nueve Reinas. Ese contraste entre la pillería de uno y la inocencia del otro, ese desfase de vidas es lo que más llama la atención. Yo creo que todos llevamos un “Chino” dentro de nosotros o bien todos hemos conocido a alguien que viva al limite, desde luego todos sabemos donde está el límite y si no lo sabemos es porque todavía no hemos conocido a un tipo que ha estado al borde del abismo. Si no se tiene esa sensación, yo creo que es una carencia que se tiene en la vida.

¿Qué ha sido lo más difícil del rodaje hasta ahora?

El rodaje en sí está siendo muy fácil, muy fluido, es un equipo estupendo. Quizá lo mas complicado ha sido ponerme en la piel de un jugador de póquer. Para ello me fui a Valencia, conocí al “Rubio” personaje que interpreto y me metí en una partida clandestina con mucho dinero. También estuve con un profesor de cartas y un mago que me ha enseñado un par de trucos… Aparte, como el rodaje es en valenciano y yo hace años que no hablo el catalán, he tenido que aprender el valenciano y he tenido un seguimiento con una profesora de fonética.

Aunque sea un poco prematuro anunciarlo, ¿que crees que se van a encontrar los espectadores en La Vida Abismal?

La primera cosa que me vino a la cabeza cuando leí esta película fue… yo también tuve un “Chino” Alguien que te ayuda a darte cuenta que tu vida no es tan especial… hay cosas que crees que sólo te han pasado a ti, que eres único… Pero al final, casi todos somos iguales, todos llegamos a tener las mismas inquietudes, todos hemos tenido los mismos patrones, aunque luego cambien ciertos aspectos, ciertos matices… yo espero que lleguen al cine y digan: “Yo también tuve un Chino”.

Como se siente un actor después de haber pasado este terremoto diría yo después de Camarón, que te reconozca todo el mundo… tu que no eres una persona muy afín a este rollo de la popularidad. Como se lleva esto estar expuesto a todo tipo de coñazos que tu siempre intentas evitar.

Para lo bueno y para lo malo hemos conseguido diferenciar muy claramente el respeto de la fama pero yo estoy orgulloso entre algunos, va l cine, significa que no estamos solos. Eso es muy importante porque te llegas a plantear que la gente está muerta cuando ves lo que es cuando gobiernan los que gobiernan y dominan el mundo los que dominan. Lo que no me gusta es que a raíz de Camarón me llamen por la calle, porque lo podía tomar como un honor pero no saben ni como me llamo; me piden fotos y yo lo primero que hago es preguntar si saben como me llamo y si es que no pues los mando a su casa. Falta de respeto, robo de tiempo; con alguien que no valora mi arte sino valora que salgo en la tele, o saben ni como me llaman. Si tengo que vivir con ello viviré, siempre intento ser educado, respetuoso pero no me gusta. Quiero que conozcan mi trabajo y ya está. A mi no se me puede avasallar, me siento muy violado en ese aspecto;

Supongo que a la hora de afrontar un nuevo proyecto el entendimiento con el director debe ser fundamental. ¿Cuando te llega un guión, tienes muy en cuenta quien va a ser el director?

Cuanto más hable con un director durante el rodaje, mejor. Pero claro no siempre es así, hay directores que hablan más, otros menos, hay directores que no hablan… cada director tiene su punto fuerte y su punto débil; hay directores que tratan muy bien al actor, hay directores que tratan muy bien el plano… Pero con Ventura muy bien. Es un gran director y espero que haga un buen trabajo con esta película.

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