“Nunca tuve esa ansiedad por dirigir un largo. Precipitándose, las cosas no suelen funcionar”.
De entre los muchos realizadores de cortometrajes que hay en nuestro país, sólo hay unos cuantos que tienen la oportunidad de dar el paso al complicado mundo del largometraje. Es el caso de uno de los cortometrajistas más importantes de los últimos años; Daniel Sánchez Arévalo (Madrid, 1970) que después de una larga trayectoria como guionista en televisión y de dirigir cinco exitosos cortometrajes recaudando varios premios a nivel nacional e internacional –La culpa del Alpinista (guión de Julio Medem), Física II, (preseleccionado para el Oscar), Exprés (nominado al Goya), Profilaxis y Gol– el pasado 30 de mayo dio comienzo el rodaje de su ópera prima, Azul oscuro casi negro. Una historia sobre la ilusión y el engaño necesario para poder seguir desafiando al destino que se supone impuesto para nosotros. En el reparto repleto de caras desconocidas para el gran público a excepción quizá, de Marta Etura (Para que no me olvides, La vida que te espera), encontramos a Quim Guitierrez, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre o Hector Colomé.
La productora responsable de darle esta oportunidad Tesela P.C., es la misma que impulsó hace unos años la carrera de directores ya consagrados como Achero Mañas (EL Bola) o Santi Amodeo (Astronautas). Algo que esperan hacer de igual manera con éste talentoso director, que con la mayor tranquilidad y seguridad del mundo se enfrenta a uno de los retos más importantes de su carrera.
Uno de las elementos importantes a la hora de elaborar el casting de tu película era poder dar una oportunidad a nuevos talentos. Como si quisieras reivindicar por la apuesta por nuevos jóvenes talentos en el cine español…
Daniel Sánchez Arévalo: Cuando empiezas a rodar un largo ya todo no depende de ti, porque no tienes libertad absoluta para elegir un casting y a veces hay que luchar mucho por eso. Yo quería contar con la gente con la que había trabajado en mis cortos. Yo aposté por ellos y ellos apostaron por mí, se pusieron en mis manos trabajando gratis en mis cortos y yo quería de alguna manera devolverles el favor. No ha podido ser igual para todos, pero al final de los diez personajes principales, la mitad han colaborado en mis cortos. Luego, siempre está bien contar con gente con un poquito más de experiencia, un poco más de solvencia, como Marta Etura por ejemplo. Pero la mayoría de los actores son poco conocidos para el gran público. Creo además que para este tipo de historias muy particulares y personales que tienen un tono realista, si lo plagas de estrellas o caras conocidas, yo creo que la película pierde fuelle.
Llevabas diez años escribiendo guiones para televisión y posteriormente te pusiste a realizar los cortometrajes que tantos premios y prestigio te han dado. A pesar de ello te costó encontrar productores que confiaran en ti ¿Consideras que en el cine español no se arriesga suficiente a la hora de apostar por nuevos directores?
D.S.A.: Eso está claro. La gente sólo quiere apostar sobre seguro. Algunos te llaman y te preguntan sobre tu guión pretendiendo que les lleves un guión genial, pero nunca sin arriesgar en nada, ni siquiera a nivel económico. No hay una apuesta real. El tema de los actores es igual. Los actores no venden…bueno si tienes a Javier Bardem vale, pero yo creo que a veces ni aún así. Si tienes a Bardem y a Amenábar sí. Pero con Bardem sólo, a veces es difícil asegurar el éxito. Los productores te preguntan sobre tu posible reparto, ya que quieren caras conocidas para vender la película…
Cuando estabas rodando tu anterior corto Física II, ¿tenías en mente realizar un largo a partir de esta idea?
D.S.A.: Cuando rodaba Física II, surgió la posibilidad junto con la productora del corto, de desarrollar una misma historia como largo ya que era una historia que parecía pedir más tiempo, más desarrollo en la relación padre e hijo. Pero luego al terminar el corto decidí que no. Que el corto estaba bien como estaba. Lo que ha quedado del guión del largo con respecto al corto Física II es el espíritu, pero no tienen mucho que ver entre sí más allá de que son los mismos personajes.
Cuando luchabas con diferentes productoras por llevar tu largometraje adelante, ¿en alguna ocasión perdiste la esperanza de que el momento nunca llegaría, o tenías fe en la oportunidad de realizar un largo después de tus experiencias como director de cortos?
D.S.A.: Bueno a decir verdad nunca tuve esa ansiedad por dirigir un largo. Realizaba cortometrajes por un placer personal, nunca con la intención de llegar al largo. De hecho seguiré haciendo cortos. Lo que yo me decía era que hasta que yo no me siente absolutamente preparado no iba a dar el paso. Y en dar ese paso me ha ayudado la productora Tesela, que me ha echo sentir que era el buen momento y una buena oportunidad para empezar, sentí que me iban a tratar muy bien y que me iban a dejar escribir lo que quisiera… eso ha sido fundamental. Me gano bien la vida como guionista, realizando cortos… por lo tanto tampoco sentía la urgencia de realizar un largo. Y creo que eso es bueno porque precipitándose no suelen funcionar las cosas.
Antes de empezar a realizar tus cortos, estuviste un año en Estado Unidos realizando un master en la Universidad de Columbia ¿En que medida te aportó para bien o para mal esta experiencia en el extranjero?
D.S.A: Me sirvió sobre todo para descubrirme como director. Yo fui a Estados Unidos con la intención de desarrollarme más como guionista, seguir currando… y allí descubrí el poder de dirigir. La idea de que lo que tu has pensado o escrito, se haga como tú te lo habías imaginado… para bien o para mal, porque a veces otro coge el texto y te lo hace mejor pero eso nunca me había ocurrido como guionista, de ver algo y decir “!mira, esto es como yo me lo había imaginado!”. Es entonces allí cuando empecé a hacer cortos en video y me enganché. De hecho a mí no me gustaba mucho el programa que seguía en la Universidad porque no era solo de guión, era también de dirección, producción… pero al final el guión ni me interesaba y lo único que quería era grabar y ponerme detrás de la cámara
La verdad es que tu caso resulta bastante curioso. Estudiaste cinco años la carrera de Empresariales pero luego te diste cuenta que no era lo tuyo y decidiste cambiar de rumbo, metiéndote en la profesión de guionista. ¿De qué manera crees que te pueden haber aportado tus estudios de Empresariales en tu actual ocupación de cineasta?
D.S.A.: Sobre mi cambio de rumbo que comentas, tampoco fue una apuesta clara. De repente, empecé a tocar el trabajo de guionista y me sentí cómodo, aunque a los dos o tres años a veces me planteaba que algún día tenía que volver a un puesto en un banco. Puede que haya perdido un poco el tiempo estudiando una carrera que no me convencía, pero es curioso porque al ser muy de ciencias, creo que eso me ha ayudado mucho como director, a tener la cabeza bastante centrada y controlar todos los aspectos y detalles en mi trabajo.
También me ha ayudado mucho la tele, porque trabajas con tantas limitaciones que luego cuando te enfrentas a un trabajo con total libertad, es maravilloso. Sinceramente yo creo que una de las mejores escuelas para dedicarse a esto, es la tele. Te da muchas tablas y te hace adaptarte a todo… por ejemplo cualquier dificultad que ha surgido en la preparación y la pre-producción de Azul oscuro casi negro, me he tenido que enfrentar a imprevistos como “mira Dani, esta peli no se puede rodar en ocho semanas, tienes que quitar quince páginas”. A lo mejor a un director novel, le da un telele… pero yo que he estado en la tele ha sabido salir de airosos de estas situaciones. Como dice mi director de fotografía, el cine es el arte de la renuncia, todos los días tienes que estar quitando algo. Pues la tele, es el arte de la renuncia al cuadrado. Entonces gracias a mi experiencia como guionista, vengo muy preparado de todo esto.
¿Cuales son tus directores de referencia en el cine español?
D.S.A.: Soy un gran defensor de Amenábar (Los Otros, Mar adentro), creo que me influye mucho su manera de entender el cine. A mí también me han comparado un poquito con Fernando León de Aranoa (Barrio, Los Lunes al Sol), por historias de barrio y por su trayectoria ya que también empezó en la tele. La verdad es que para mí, Fernando siempre ha sido un ejemplo a seguir. Tiene una trayectoria impecable, no ha hecho nunca nada malo… he visto un trocito de Princesas su último largo, cinco minutos… y me he dicho “me cago en la puta, este tío cabrón otra vez la ha clavado”… También me considero un gran admirador de Salvador García Ruiz (Mensaka, El otro barrio) y Achero Mañas. Tanto su trayectoria en los cortos como las últimas películas que ha realizado.
¿Y por que directores del cine extranjero sienten especial admiración?
D.S.A.: Spike Lee. Creo que fue uno de los directores que me hizo pensar que yo quería hacer cine. Haz lo que debas ha sido siempre una película de referencia para mí. Lugo me gustan mucho Hal Hartley, Woody Allen, y de los clásicos soy un fan de Billy Wilder. Alguien que hace la comedia y el drama de esa manera… me parece tan brutal.
Esa mezcla de géneros es la que esperamos ver en tu próximo largometraje. Gracias Dani y mucha suerte.
Matías Boero Lutz
Mayo 2005
