Poco después del visionado de Precious me ha costado desprenderme de la sensación de haber presenciado un producto correcto pero altamente manipulador de sentimientos. Canta a la legua la promoción descarada avalada por importantes nombres del sector afroamericano como Oprah Winfrey, la reina de los talk shows en Estados Unidos y una de las personalidades más influyentes de los medios de comunicación, estrellas de la música como Lenny Kravitz y Mariah Carey, condición por la que no me opongo para nada pero concluyo que sin estos nombres alrededor del film, Precious nunca hubiera tenido la repercusión mediática que se la ha dado. Personalidades famosas que muy probablemente se vieron “tocados” por la cruda historia de esta joven negra marginada madre de una cría y embarazada como consecuencia de los abusos sexuales de su padre y torturada permanentemente física y psicológicamente por su madre.
