Siempre había tenido gran curiosidad por visitar el Festival más famoso del mundo de la industria del celuloide situado en la turística Côte d’Azur y sabía que tarde o temprano el día tenía que llegar. Soy poco mitómano y no creo no ser una persona ostentosa, más bien procuro pasar desapercibido, pero sabía que el espectáculo mediático del Festival de Cannes tenía que ser digno de protagonizar.
Y finalmente lo hice con mi último trabajo en formato corto bajo como excusa y con tiempo suficiente para pasearme por su Croissette lluviosa y soleada, recorrer mercados, visitar hoteles de buen ver y deleitarme visualmente con todo tipo de paisajes…
