Los cabezones del Cine Español
... por Matías Boero Lutz | 30 de Enero de 2009 2:42

Es curioso como mi interés por los premios de la Academia de Cine Español ha ido decreciendo al cabo de los años. Durante mi larga estancia en Bruselas recuerdo como intentaba no perderme nunca la ceremonia que retransmitían por el canal de TVE Internacional, incluso quedándome hasta tarde para ver por completo la ceremonia. Una de las que recuerdo más concretamente y me hizo especial ilusión fue aquella en la que se proclamó Tesis como mejor película del año 1996 con un jovencísimo Alejandro Amenábar recogiendo el cabezón. Pero años más tarde o bien porque me ido haciendo más viejo y empiezo a desmitificar cierto tipo de industria así como el mundo que me rodea, bien porque considero que tanto la ceremonia como lo que se premia empieza a ser demasiado repetitivo, me importa cada vez menos quién pueda acudir a la gala, quién pueda ser merecedor de un premio o cual es el discurso que se han preparado para la ocasión. En ocasiones tengo la impresión de que la gran familia del cine Español cierra sus puertas a las grandes promesas que piden a gritos un reconocimiento, un gesto o un detalle que premie la valentía y el ingenio en que se lanzan a dirigir sus óperas primas. Curiosamente éste llega pero fuera de nuestras fronteras y no por parte de los que sustentan el cotarro. Como si existiera un miedo de que los jóvenes talentos con sus apuestas arriesgadas fueran a quitar trabajo a los ya consolidados artesanos que llevan años y años en la industria y que se niegan a perder un trozo de la tarta.

La lección del Manco
... por Matías Boero Lutz | 20 de Enero de 2009 2:48

“¡Huy que pereza!”, me dije cuando a los 10m del metraje, la cosa no salía de ambiente callejeros, dondeconstantemente los personajes, empleando diálogos banales y convencionales, se insultan, se drogan y no dejan de mostrarnos que la vida es una mierda para cierto tipo de gente. Creí que la peli seguiría por los mismo derroteros y no me aportaría nada más de lo que ya podía haber visto. Pero poco a poco fui empatizando con este personaje entrañable que interpreta muy acertadamente Juan Manuel Montilla. Un joven con una discapacidad física que lucha por sacar adelante un estudio de sonido para poder grabar su disco de hip-hop. Y me fui encontrando con un film sencillo pero que respira sinceridad y honestidad. El Truco del Manco nos imbuye en el extrarradio de una gran ciudad donde convienen perdedores, seres marginales, una clase social que lo tiene todo para fracasar. Lo que me inspira aires de verdad es la perseverancia de este joven con una voluntad de hierro por conseguir su sueño, en un mundo maltratado, desorientado, desdichado una sociedad donde prima la delincuencia, drogas, donde como bien dice su director unas caladas al porro, o una caricia de un amigo son el mejor consuelo para ir tirando con tus problemas la vida.