Ya está cada vez más cerca; la consagración definitiva de uno de los mejores actores de nuestro país en la escena hollywoodiense. Después de arrasar en la categoría de Mejor Actor secundario en prácticamente todos los círculos de Asociaciones y críticos estadounidenses, Javier Bardem es firme candidato ha llevarse el Globo de Oro y el Oscar por su trabajo en la última película de Joel y Ethan Coen; No country for Old Men. El actor nacido en Las palmas de Gran Canarias en 1969 encarna a Anton Chigurh, un psicópata sanguinario -”la personificación del mal y la violencia” según Bardem- que va dejando a su paso una serie de descarnados y crueles asesinatos por el estado de Texas, mientras va en busca de un cazador que tiene en su poder un maletín de billetes. Le acompañan en el reparto Tommy Lee Jones, Josh Brolin y Woody Harrelson, entre otros.

Ya está cada vez más cerca; la consagración definitiva de uno de los mejores actores de nuestro país en la escena hollywoodiense. Después de arrasar en la categoría de Mejor Actor secundario en prácticamente todos los círculos de Asociaciones y críticos estadounidenses, Javier Bardem es firme candidato ha llevarse el Globo de Oro y el Oscar por su trabajo en la última película de Joel y Ethan Coen; No country for Old Men. El actor nacido en Las palmas de Gran Canarias en 1969 encarna a Anton Chigurh, un psicópata sanguinario -”la personificación del mal y la violencia” según Bardem- que va dejando a su paso una serie de descarnados y crueles asesinatos por el estado de Texas, mientras va en busca de un cazador que tiene en su poder un maletín de billetes. Le acompañan en el reparto Tommy Lee Jones, Josh Brolin y Woody Harrelson, entre otros.
Recordemos que Bardem ya optó a un premio allá por el año 2000 como mejor actor principal, por meterse en la piel del cubano Reynadlo Arenas en Before the Night Falls dirigido por el polifacético artista Julian Schanbel -ahora también en boca de todos los críticos a tenor de su último y prometedor trabajo La Escafandra y la Mariposa-
La más que probable segunda nominación a la estatuilla dorada para Bardem -esperemos hasta el 22 de enero para ver si se confirma esta posibilidad- es una prueba más del talento de este actor comprometido, profesional y visceral coherente. También es verdad como bien él ha indicado en alguna entrevista, que parte de éste reconocimiento mediático se debe a ciertas condiciones azarosas del destino en un determinado momento de su vida al aparecerse proyectos en el que los autores involucrados sepan que hacer con el material que tienen entre manos. En esta ocasión parece ser que a los Coen les ha salido un film redondo. Recuérdese que no hace mucho Bardem sufrió varias críticas por su trabajo en Los Fantasmas de Goya del prestigioso director checo Milos Forman, por no hacer suficientemente creíble su doble papel de monje e inquisidor. Por cierto unos de los aspectos del personaje de Bardem que menos convencieron en este filme fue su doblaje, es por ello que para este nuevo papel en el film de los Coen, Bardem ha dejado que un profesional del doblaje como Jordi Boixaderas (detrás de Russell Crowe, Sean Bean o The Rock) se encargue de hacer su trabajo.
Se da la coincidencia de que Javier Bardem también estrena la adaptación de la famosa novela de G.G Márquez, Amar en Tiempos de Cólera dirigida por Mike Newell (Harry Potter y el Cáliz de Fuego), pero al tener una fría acogida en Estados Unidos -habrá que verla para opinar- su participación en esta cinta ha pasado algo desapercibida. Sin lugar a dudas la excelente recepción de la crítica estadounidense de la película de los directores de Fargo y su abrumadora presencia caracterizado como asesino implacable han tenido algo de culpa.
Ya se que ha pasado demasiado tiempo y que la mayoría deben de estar al corriente desde
hace tiempo, pero si no dejo constancia por escrito mi rectificación nunca me quedaré tranquilo. En efecto como bien me señalaron dos navegadoras del presente blog y posteriormente se puso comprobar a través de un comunicado de prensa, el último film de Woody Allen, no se titulará Midnight in Barcelona, que personalmente pienso que no hubiera quedado nada mal, si no Vicky Cristina Barcelona, título rarísimo y atípico que hace mención dos de las protagonistas de la cinta: Rebeca Hall y Scarlett Johansson. Recordemos el argumento del filme donde por lo visto el personaje de Bardem se lo pasará de lo grande;
Cuando los planetas se alinean en posición lineal perpendicular al Sol y al mismo tiempo en la Tierra coinciden por una misma causa artistas diversos tocados por ese don especial en sus diferentes disciplinas, suelen darse obras como la que nos ocupa que se encumbren en la categoría de clásicos. Clásicos que sobrepasan todo tipo de calificativos para considerarse obras maestras.
Realizado por Ridley Scott en 1982 y protagonizado por Harrison Ford, Blade Runner: The Final Cut se ha reestrenado en nuestro país de forma limitada con motivo de su 25 aniversario, exclusivamente en aquellas salas equipadas con un proyector digital -el futuro, dicen, de las proyecciones en salas y la muerte, auguran otros, del celuloide-. La película es prácticamente la misma; se han incluido una serie de escenas adicionales y se ha cambiado su final respecto al original, pero su negativo se ha escaneado a una resolución de 4k que otorga una calidad de alta definición que constituye una obligada visión en una sala de cine por lo que la experiencia audiovisual promete.
